
Muy buenas a todos,
Tras la petición del Club, estoy encantado de compartir mi experiencia por si a alguien le puede ayudar en su vida diaria, deportiva o en cualquier ámbito.
Mis andadas en este club, que tantas cosas me ha aportado y enseñado, comenzaron sobre el año 2017, con el antiguo “Pulso”. Muchas salidas al campo con el club, carreras y entrenamientos me enseñaron muchísimo. Mucha gente que hoy sigue y otros que ya no están en el club también me aportaron mucho, y desde aquí se lo agradezco.
La pequeña historia que hoy os dejo, y que ya adelanté en un resumen hace no mucho en el WhatsApp del grupo, comienza hace aproximadamente 1 año y 5 meses. Una analítica rutinaria, de esas que los cincuentones jejeje empezamos a hacernos, dio una alerta en el PSA (índice de valores tumorales) de la próstata.
A los pocos meses, y tras varias pruebas y la visita al urólogo, nos comunicaron a mi mujer y a mí la mala noticia. Esa palabra que tanto asusta y que, por desgracia, está tan presente hoy en día. ¿Quién no tiene un familiar o conocido…?
Aquella noticia, cáncer maligno, nos dio un mazazo importante a toda la familia. Ya en 2013 falleció mi cuñado, un hermano para mí, también de cáncer. Fue fulminante y pude disfrutar poco de él, pero a día de hoy no lo olvido, porque es uno de los motivos por los que hoy practico este bonito deporte, y cada carrera la hago por él.
Comencé dedicándosela a él por primera vez en noviembre de ese mismo año, 2013, en mi primera Media Maratón de Córdoba. Tenía mucho miedo por si la acabaría o no, pero él me acompañó en todo momento. Desde entonces, y hasta hoy, solo me he perdido dos ediciones, por la operación.
Tras pasar por la Maratón de Sevilla 2 o 3 años después, ya me centré en el campo y en las carreras por montaña, lo que me enganchó al 100%. De pequeñas carreras de trail de no más de 14 o 15 km, fuimos a más… ya sabéis cómo va esto jajaja: Jarapalos, Bosques del Sur, Cresta del Diablo, Genal, etc. Hasta que llegó el batacazo de la noticia y la operación.
En octubre de 2024 me operaron para extirpar el cáncer. Todo parecía controlado, pero a las 18-20 horas, estando en observación, una hemorragia interna provocó un desvanecimiento, teniendo que reanimarme en un par de ocasiones. Hoy, gracias a una grandísima enfermera y a su rapidez, puedo contarlo.
Recuerdo vagamente ir del hospital a Reina Sofía en una ambulancia, y escuchar de fondo cómo la médica le decía a mi mujer: “Sujeta la bolsa de sangre y no dejes que se duerma, háblale”. Recuerdo cómo corría esa camilla por los pasillos hasta hacerme un TAC y confirmar la hemorragia. De ahí, al quirófano para una nueva operación de urgencia. Avisaron a mi mujer para que llamara a la familia —hija, hermanos, padres— porque no sabían si iba a salir de la operación.
Gracias a mi ángel de la guarda (mi cuñado), a la profesionalidad de los médicos, a la suerte, y también —quiero pensar— a todas esas carreras que me ayudaron a aguantar esa segunda operación, salí adelante. Allí, en ese quirófano, me tuve que poner el dorsal y tirar de fuerza.
Hoy, afortunadamente, puedo contaros mi historia, que enlaza con el reto conseguido: “La Trail Guzmán el Bueno”. No iba bien preparado, solo pude entrenar dos meses, pero se presentaba una oportunidad única: un trail en nuestra ciudad. Así que decidí volver a colgarme un dorsal y afrontar ese reto.
Estudié la carrera con mi gran amigo Óscar, que siempre me acompaña, y la dividimos en 4 objetivos de 15 km. Poco a poco, andando mucho y con cabeza, llegamos a meta y pude cumplir mi objetivo en una carrera dura y rompepiernas.
Después de más de 28 años como comercial de automoción, y tras todo lo vivido, decidí hacer lo que realmente me gusta, o al menos intentarlo. Me apunté a un curso por la Federación de Montaña de “Monitor de senderismo de alta montaña” (pendiente de aprobar, jejeje), y mi agradecimiento a Carlos y Ángela por ayudarme a inscribirme. También me he sacado el curso de monitor de pádel… en fin, intentar enfocar mi vida hacia mi pasión de siempre: el deporte.
Solo quería transmitiros que todo se puede conseguir, que no esperéis a que pase algo para salir de vuestra zona de confort, que disfrutéis y deis gracias cada día al despertar. La vida son momentos y personas, y aquí tenemos la suerte, en este club, de contar con muchas y muy buenas.
Y recordad: la vida es solo una.
Disfrutad de vuestros seres queridos y, sobre todo…
HAZ LO QUE TE HAGA FELIZ Y SÉ FELIZ.
Un abrazo grande a todos los Omeyas. 💚
Manolo Fernández.




