
Cuatro años subiendo los picos más altos de cada una de las provincias andaluzas, El Chullo (Almería) es el séptimo, ya solo nos queda uno.
En esta ocasión aprovechamos el viaje al más lejano de los ocho picos para añadir una segunda ruta: la de Los Cahorros de Monachil, en Granada, que realizamos el sábado por la mañana.
Debido al alto nivel de agua, la senda del río se encontraba cortada, por lo que optamos por desviarnos por la parte alta, menos transitada. Este cambio de recorrido nos regaló unas vistas espectaculares que compensaron con creces la modificación.
Apenas habíamos comenzado a caminar cuando apareció la lluvia. Al principio fue suave, aunque por momentos arreció con algo más de intensidad. Aun así, la temperatura, nada excesivamente fría, ayudó a sobrellevarla. Fue, en definitiva, una buena mañana en la falda de Sierra Nevada que nos dejó con ganas de regresar y completar el recorrido tradicional.
El domingo afrontamos la ruta principal del viaje: la subida al Chullo. Partimos desde el punto habitual, el puerto de La Ragua. Al tratarse de mayor altitud, la temperatura era más baja. Aunque el sol nos acompañó durante la primera parte, conforme ascendíamos las nubes y el viento hicieron el recorrido más desapacible. Sin embargo, el buen ambiente del grupo hizo la ruta más llevadera y nos dio el impulso necesario para superar las dificultades.
En el vídeo que acompaña esta entrada se puede ver cómo nos recibió el vértice geodésico de El Chullo, donde apenas nos detuvimos el tiempo justo para hacernos la foto de rigor en la cima.
La bajada resultó mucho más agradable, ya que discurrió en su mayor parte por zonas protegidas del viento.
Ya solo nos queda uno de los ocho picos que nos propusimos hace cuatro años: El Torreón, en Cádiz. Después del verano intentaremos encontrar el momento para completarlo.
Video de las dos rutas




