Esta carrera para mi empezó hace tres años cuando seguí, mordiéndome las uñas y echándome las manos a la cabeza, a varios miembros de este club en una épica edición que acabaron como verdaderos titanes. La intenté al año siguiente, retirándome en Grazalema cuando llevaba 109 kilómetros, ese día me prometí volver y quitarme esa espinita.
Pues bien, este era el año y el viernes 6 de marzo allí que estaba yo en la línea de salida pensando que mi objetivo este año sería disfrutar todo lo que no pude en la edición anterior. Tras el juramento bandolero, empieza la marcha.
Como siempre y al igual que nos pasa a todos, por mucho que lo intentemos, me dejo llevar y salgo más rápido de lo que tenía pensado y llego antes de lo previsto al El Bosque, primer AV, allí chute de adrenalina al ver al gran Yokin animando y corriendo unos metros al lado, dando ánimos y mucha fuerza para lo que nos espera.




